La importancia de una atmosfera adecuada durante el sueño

¿Te cuesta dormir? ¿Sientes que tienes verdaderos problemas para conciliar el sueño? ¿Te has parado a pensar que, quizá, la atmósfera de tu habitación no es adecuada? En adelante te informaremos sobre algunas cuestiones que pueden convertir tus noches y tus sueños en una experiencia única y reconfortante.

Qué puede pasarnos con una atmósfera demasiado seca

Pocos o muy pocos deparamos en la enorme importancia que tiene el sueño en la vida de una persona. Tanto cuantitativamente (se estima que pasamos cerca de 23 años durmiendo) como cualitativamente (un buen sueño de ser reconfortante y placentero), dormir es una cuestión esencial en la salud de cada persona. En este artículo hablaremos sobre el descanso nocturno y la importancia de una atmósfera adecuada.

Cuando hablamos de comodidad del sueño uno tiende a pensar en el silencio, en el tipo de cama sobre el que descansamos,  en el tipo de almohadón, incluso en el tipo de tejido de nuestras sábanas y su confortabilidad. Muy pocas personas deparan en la atmósfera y el grado de humedad como elemento indispensable para un sueño relajado, relajante, reparador y reconfortante.

Temperatura y humedad, parámetros muy vinculados el uno del otro, son dos cuestiones esenciales en cuanto a la “confortabilidad” de nuestra habitación.

Para un sueño edificante, se recomienda mantener una temperatura que oscile entre los 18 y los 22º.

En cuanto a la humedad, lo aconsejable es que oscile entre el 50% y el 70%. Como en la vigilia, durante la noche se debe evitar ambientes excesivamente secos, bien sea por el clima o por el uso de calefacciones o calefactores en invierno.

Algunos de los factores nocivos que podemos padecer durante nuestro sueño, por culpa de un grado de humedad demasiado seco son, entre otros: sequedad de boca, principalmente, lo cual dificulta la respiración favoreciendo distintos grados de agnea del sueño; palpitaciones, sensación de malestar y pequeños despertares, lo cual, además de romper el ritmo del sueño, provoca que no se descanse durante la noche. La sudoración nocturna, junto con una sed incontrolada, puede provocar un principio de deshidratación.

En general, aunque estos factores nos puedan parecer superficiales de cara a nuestra salud, todos ellos pueden derivar en serias consecuencias a nivel orgánico y vital; por ejemplo:

  • La apnea, provocada por la sequedad ambiental, puede derivar en problemas severos respiratorios o incluso corporales o cardiacos, ya que cada vez que se produce una apnea, el organismo deja de recibir oxigeno.
  • Los microsueños, o continuos despertares, además de irritabilidad, provocarán, durante el día, cansancio, irritabilidad y problemas conductuales u orgánicos, ante la falta de descanso.

La solución

El problema ambiental puede ser solucionado mediante el empleo de un humidificador adecuado para cada caso y cada necesidad. En la actualidad existe un gran número de humidificadores que pueden servirnos perfectamente.

El aparato deberá tener una serie de características compatibles con el estado de descanso:

 

  • Debe ser silencioso.
  • Debe ser auto-regulable en temperatura y humedad ambiental
  • Debe ser auto-apagable (debemos programarlo para que se apague cuando alcance un rango de temperatura o cuando lleve un tiempo determinado en funcionamiento)
  • Cuanto más fino sea el vapor, más placentero y reparador será nuestro sueño.

 

De este modo, con el uso de un humidificador podemos buscar la solución para muchos de nuestros problemas de insomnio y descanso nocturno. Cabe recordar que unos hábitos saludables ayudarán también a conciliar un sueño profundo y reparador (cenar poco, ventilar la habitación durante el día, etc).

Última actualización el 2019-10-18 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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