Consecuencias de la sequedad en el aire de nuestra casa.

En anteriores artículos ya se esbozó algo sobre los efectos de un entorno con una deficiente humedad ambiental (véase el artículo “Humidificadores para bebés… bienestar y salud. Generalidades.”). En este artículo se profundizará sobre las personas con especial predisposición a sufrir daños o agravamiento de su estado debido a un defecto de humedad en el ambiente. Veremos también los contextos críticos en los que se puede desarrollar dicho problema.

El problema y los grupos de riesgo

Un ambiente seco y prolongado puede provocar problemas de salud a los nuestros que van de leves a graves, si no se tratan con la atención que se merecen. En principio son tres los grandes grupos de riesgo que pueden verse afectados por el ambiente seco de nuestro propio hogar:

  1. Niños, jóvenes y recién nacidos. Ya abordado el tema en el artículo “Humidificadores para bebés… bienestar y salud. Generalidades” y “Humidificadores para bebés… bienestar y salud… que humidificador elegir.” Recalcaremos tan solo, en este punto, que es el grupo más vulnerable y que más necesidad tiene de mantener una temperatura adecuada a las necesidades del pequeño.
  2. Ancianos. Otro gran grupo de riesgo. La naturaleza de nuestros mayores, al igual que la de los pequeños, con el tiempo se torna más dependiente de los cambios externos. El frio, el calor, la humedad, elementos externos inciden de una manera más intrusiva y dañina en el organismo de este grupo de personas, por ello siempre que tengamos un mayor en casa debemos prestar especial atención a su bienestar general y al entorno en el que se desarrolla su vida doméstica.
  3. Personas asmáticas y con problemática respiratoria.  Nuevamente este grupo de personas, cada vez mayor, es proclive a una mayor sensibilización con el medio y el grado de humedad que les rodea.

 

En todos los anteriores casos citados, tanto en niños, jóvenes como recién nacidos; en grupos de personas ancianas y también aquellos otros sujetos con problemas asmáticos o con problemática respiratoria requieren el uso de un humidificador, adecuado a cada caso y cada particularidad. El uso de este aparato no solo permite una mejora de salud y bienestar en cada caso, sino que también permite una tonificación del organismo y una mejora sintomática y anímica del sujeto, según asegura en su último anuario la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

El contexto y su problemática

Muchas veces cuando hablamos de “espacios excesivamente cálidos” o “con una humedad ambiental deficiente” solemos pensar en lugares calurosos y estaciones estivales de mucho calor. Nada más lejos de la realidad. En este caso debemos pensar también en estaciones invernales y el uso que damos a la calefacción.

Así, podemos dividir, los dos anteriores grupos de “sequedad ambiental”, según los expertos en estos dos grandes grupos que siguen.

 

  • Sequedad estacional. Aquella que afecta periódicamente a un lugar. En nuestro caso podemos hablar de veranos secos y calurosos, cada vez más, ya no solamente en el Sur de España, también en el Norte. Esta sequedad es en la que más nos percatamos todos. Se hace necesaria mayor hidratación tanto interna con la ingesta de líquidos) como una hidratación externa, igual de importante que la anterior, mediante un sistema de humidificación adecuado.

 

  • Sequedad coyuntural. Para los expertos este tipo de sequedad es la más peligrosa, ya que muy pocas personas deparan en ella. Es la sequedad que se produce en pleno invierno con el encendido de las calefacciones y otros sistemas de calentamiento. Este hecho provoca, principalmente, que el ambiente se reseque y, de una manera inconsciente en la mayoría de los casos, provoque afecciones de garganta, problemas oculares o incluso accesos de dermatitis o dolencias cutáneas. Últimamente, cada vez más, los expertos recomiendan que se haga un uso responsable y mesurado de calefacciones y otros tipos de calentamiento, en invierno y, sobre todo, que se proceda al uso de humidificadores adecuados para cada caso.

 

Las afecciones

Son muchas las afecciones, las cuales pueden ir de leve a grave si no se tratan, se corrigen y se utiliza una hidratación ambiental correcta y adecuada a cada tipo de persona. En este caso, una vez más y para no repetir, nos remitiremos artículo “Humidificadores para bebés… bienestar y salud. Generalidades”; donde se describe hasta qué punto es importante para bebés y también para otro tipo de personas, una correcta hidratación del ambiente y también convendrá echar un vistazo al artículo sobre Cómo afecta la sequedad al organismo.

A modo de conclusión  insistiremos, una vez más, que la combinación de los anteriores grupos de riesgo señalados con alguno de los tipos de contexto seco descritos, puede provocar serios perjuicios a una ya deteriorada salud.

Si en nuestra casa hay alguna persona que se inscribe dentro de dichos grupos se debe ser consciente, en todo momento, del especial cuidado y atenciones que requiere el sujeto en cuanto al grado de hidratación y temperatura necesarias.

 

Última actualización el 2019-05-24 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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