Cómo afecta la sequedad a nuestro organismo

A lo largo de distintos artículos se ha hecho especial hincapié en la importancia de una humedad correcta y regulada para personas mayores, para niños, bebés y personas con problemas respiratorios. También es esencial para el resto de las personas y los animales de nuestro entorno familiar. En este artículo profundizaremos un poco más sobre las consecuencias derivadas de una mala gestión del cuadro hídrico en nuestra casa.

En el artículo “Humidificadores para bebés se expusieron una serie de afecciones provocadas en los recién nacidos,  por la un rango de humedad ambiental bajo o nulo. Las dolencias y afecciones son, entre otras:

  • Irritación y picor en ojos
  • Sequedad de piel.
  • Posible aparición de eccemas.
  • Labios secos y con grietas
  • Secado de mucosas
  • Catarros, gripes, infecciones respiratorias. Secreción nasal
  • Dificultad respiratoria.
  • Malestar genera e irritabilidad en el pequeño.

En realidad este cuadro de afecciones provocadas por ambientes secos es aplicable no solo a recién nacidos, sino que también a niños, a personas mayores e incluso personas que no presentan ningún problema de salud.

El cuadro de diagnosis por una carencia de humedad en el ambiente puede ir desde una deshidratación hasta problemas serios en visión, mucosas y vías respiratorias.

Especial atención debemos establecer entre la relación del grado de humedad y las enfermedades pulmonares. Existen distintos estudios realizados en los que se vincula problemas crónicos asmáticos con ambientes secos y poco saludables.

Para ilustrar diremos  que el término medio de ácaros por gramo de polvo en el suelo (este dato puede variar según el lugar y la estación) es de un 3%, en un lugar húmedo de un 17% y en un ambiente húmedo un 83%.

Es evidente la necesidad de una regulación, mediante un humidificador de ambientes excesivamente secos y lo dañino de estos ambientes para el organismo humano de manera directa (eccemas, problemas oculares, problemas respiratorios) o de manera indirecta (mayor proliferación de virus, bacterias y agentes dañinos en el ambiente).

Por otra parte,  para una mayor salud de nuestro hogar y nuestro organismo, debemos evitar todos aquellos hábitos que ayudan a generar climas y ambientes resecos en nuestro hogar. Conviene tener en cuenta:

  • El uso de la calefacción tiende a resecar el ambiente en exceso.
  • Una mala ventilación de la casa, ayuda a la proliferación de ácaros y una densidad hídrica ambiental inferior a la recomendada.
  • Una deficiente hidratación corporal. Esencial es, también, un aporte mínimo de agua al organismo de manera indirecta (alimento) y de manera directa, bebiendo un mínimo diario.
  • Deficiente hidratación del medio, por ausencia de uso de humidificadores en distintas estancias (sobre todo aquellas que no tienen ventanas o accesos de ventilación exterior).

Como ya se ha señalado anteriormente  un desequilibrio en la humedad relativa del aire puede provocar no solo una sequedad que afecte de manera severa a las personas que viven en ese núcleo familiar; también puede disparar la proliferación de hongos, bacterias, virus y distintos tipos de agentes patógenos transmisores de distintas enfermedades más o menos serias para la salud del entorno familiar.

Concluiremos señalando la seriedad de un problema que, en la mayoría de las ocasiones, pasa desapercibido: la proliferación de ambientes excesivamente secos en nuestra casa.

Debemos deparar, como un habito saludable más que ayudará a mejorar nuestra salud y la de los nuestros, en el grado de humedad ambiental que existe en nuestro hogar y, en el caso de que fuere necesario tomar las debidas decisiones para evitar posibles ambientes secos y así mejorar no solo el ambiente y la calidad de vida en nuestro  hogar, sino que también mejorar la salud de los que más queremos.

Última actualización el 2019-10-18 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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